1-Respeta el espacio
La playa es un espacio de todos y saber compartirlo es más un imperativo que una necesidad. Por tanto, es preciso mantener una distancia prudencial con el resto de usuarios tanto en el agua como en la arena, sobre todo con el uso de toallas y sombrillas.
Además, conviene saber identificar los lugares reservados para otros servicios, como espacios para personas con movilidad reducida o para actividades específicas, para no ocuparlos.
2-Respeta los bienes
La limpieza de la playa es de vital importancia, por lo tanto no hay que dejar basura fuera de las zonas establecidas a tal efecto. Si quieres encontrarte una playa limpia, déjala limpia cuando te vayas.
Al mismo tiempo, es de vital importancia no manipular ni dañar los bienes de otros usuarios para que no lo hagan con los tuyos.
3-Respeta la naturaleza
El respeto del entorno natural se convierte en otra de las grandes virtudes del buen playero. Por lo tanto, evita realizar actividades que puedan alterar el ecosistema de la playa. Y, sobre todo, cuida de la flora y de la fauna y no recolectes plantas o animales de la zona.
4-Conducta en el agua
Por seguridad propia y ajena, procura no nadar en zonas prohibidas así como respetar las banderas de seguridad y tener cuidado con los más pequeños.
Evita, de igual manera, juegos bruscos en el agua que puedan lastimar o molestar a otros.
5-Comportamiento general
Evita el uso de productos de higiene personal o cosméticos en la arena o en las zonas de ducha instaladas instaladas en la arena.
La playa también es una zona de descanso, por lo tanto intenta mantener un tono de voz adecuado y evita el exceso de ruido.
Acepta las reglas específicas de las playas y sigue siempre las indicaciones de los socorristas o personal de la playa.
6-Cultura y costumbres locales
Respetar la cultura y las costumbres de cada lugar supone empatizar con su gente. Por lo tanto, adapta tu vestimenta al entorno de la playa.
De igual manera, evita comportamientos que puedan resultar ofensivos o inaceptables para la cultura local.