Apuntes de la historia de SoloSurf
Después de tantos años, para comprender con cierto sentido la historia de SoloSurf habría que remontarse hasta 2005, pues es a finales de ese año cuando tienen lugar las primeras experiencias que marcan el devenir de la futura asociación. En aquel 2005, Alejandro, un pre-adolescente afectado de Trastorno del Espectro Autista en grado 3 (una discapacidad severa asociada), experimentaba ciertas dificultades para ocupar su tiempo libre, como parte de su vida cotidiana. Esta dificultad generaba, en su caso, grandes niveles de estrés, afectando considerablemente la calidad de su vida y la de su familia. En aquel momento, Jesús Borrego coordinaba y dirigía programas de actividad acuática terapéutica para personas con discapacidad mental, donde aplicaba técnicas de psicología combinadas con terapias acuáticas, ocupacionales y de ocio, en entidades como la Asociación Síndrome de Down Cádiz o Autismo Cádiz, siendo en esta última donde trabajaba con Alejandro. Tras escuchar las necesidades específicas de los familiares de Alejandro, planteó realizar para estos y a nivel particular una actividad diferente en todos los sentidos.

Borrego tuvo desde el principio una visión clara que fusionaba su trabajo terapéutico en la piscina con el uso de las tablas de surf, acercando a Alejandro a un deporte que, como surfista experimentado, practicaba con asiduidad en las playas de Cádiz y de Portugal. Para ello, diseñó una sesión de terapia acuática con una cuidada transferencia de trabajo, trasladando la experiencia aprendida por Alejandro en la piscina al nuevo contexto de la playa, descubriendo allí la tabla de surf, en el mar y en las olas; algo absolutamente nuevo para ambos y para todos ya que, por entonces, no había ninguna idea de desarrollo de la actividad de la surf-terapia ni en el ámbito nacional ni en el europeo; es decir, en absoluto se conocían terapias vinculadas al surf para personas con diversidad funcional cognitiva con diferentes grados de discapacidad asociados. Aunque con el tiempo se supo que una asociación de surfistas en Estados Unidos ya realizaba experiencias de surf para niños y niñas con autismo, estas no eran conocidas como tampoco sirvieron de modelo o de inspiración al tipo de terapia que diseñó Jesús Borrego, amén del importante trabajo que aquellos realizaban y realizan, acercando el surf desde una perspectiva facilitadora y cortoplacista de calidad.
·Programa experimental de surf terapéutico

La experiencia fue todo un descubrimiento profesional y personal, repitiendo varias sesiones el trabajo con Alejandro, dando forma a la misma y analizando su funcionalidad, seguridad y el grado de motivación que generaba, surgiendo así el planteamiento de hacer extensible la actividad a otras personas, ya fuesen usuarios y/o personas que pudiesen apoyar esta idea. Para ir desarrollando la idea inicial, mediante u proyecto argumentado técnicamente, se desarrollaba el Programa Experimental de Surf Terapéutico (programa de actividad acuática terapéutica para personas con discapacidad funcional mental y autismo en particular), denominándose a la experiencia como surf terapéutico por primera vez. Este proyecto permitía la identificación de su viabilidad como programa de actividades consumible por parte de las personas con autismo participantes y, por otra parte, definía hasta qué punto la metodología que se usaba era enseñable tanto a profesionales como a voluntarios para poder aplicarla con calidad. Diferentes medios de comunicación mostraron interés en divulgar la experiencia y comienzan a hablar de surf terapéutico para personas con autismo a nivel general. Desde ese momento, la aparición de nuevas redes sociales hicieron que ese concepto se extendiese por España.
·La idea de crear SoloSurf va tomando forma
Entre 2006 y 2008, el análisis y la implementación del programa experimental permitía ir dando forma a manuales de trabajo técnicos de surf terapéutico muy específicos, que ya posibilitaban atender a las demandas de nuevos perfiles de personas con autismo y otras discapacidades cognitivas e intelectuales que participaban. Profundizar en otras cuestiones que se consideraban igualmente relevantes desde el punto de vista del procedimiento organizativo de los equipos y de la realización segura de esta actividad, fueron objetivos de este periodo, ya que se consideraban esenciales para el bienestar del participante con autismo. Las colaboraciones con Autismo Cádiz, Asociación Síndrome de Down para facilitar la participación de personas, con la escuela de surf de Cortadura de Alberto Serrano, surfista, persona ejemplar y amigo siempre en la memoria de quienes crearon SoloSurf, fueron fundamentales para que Jesús Borrego y Ana Gonzalo, diesen forma a este magnífico programa. De este modo, el progreso adecuado en todos los sentidos metodológicos, organizativos y formativos posibilitaban en ese momento la idea de la creación de la Asociación SoloSurf, casa del Programa Experimental de Surf Terapéutico, creado por el terapeuta y surfista Jesús Borrego y su compañera de proyecto Ana Gonzalo.
·Año 2008: nace la Asociación SoloSurf, primer centro profesional de surf terapéutico de Europa
En este impasse podría situarse la segunda etapa en la historia de SoloSurf; es decir, la relativa al momento en que se gesta la asociación. Y en esa vorágine, fue una de las primeras usuarias de SoloSurf, (Inmaculada, una magnifica surfista con Síndrome de Down), quien de manera indirecta inspiró el nombre que definiría la asociación, el mismo que ha quedado en su recuerdo, desde su partida, hasta los días presentes, como un legado a su memoria. Dar forma jurídica y legal al trabajo de SoloSurf resultaba fundamental y, desde ese momento, a principios del año 2008, se define con detalle la misión de la asociación, que no es otra que la promoción, el desarrollo y la innovación del surf terapéutico para personas con autismo y otras discapacidades cognitivas; una actividad que, sin duda, la asociación había ayudado a crear junto a esa otra asociación norteamericana y al trabajo de nuevos proyectos que aparecieron pocos años después; y el tiempo dio la razón a SoloSurf, ya que actualmente existen con más de 11.000 proyectos organizados por el Instituto Internacional de Surf Terapéutico (ISTO).
Como parte de la misión de SoloSurf, se identificaron como objetivos fundamentales:
- La aplicación de los beneficios del surf terapéutico científicamente probados a sus participantes.
- La creación de experiencias de surf-terapia sostenibles en el tiempo que sirvan para la ofrecer datos para su investigación científica.
- La creación de programas de surf terapéutico como un nuevo recurso a ofrecer como un servicio de utilidad para las personas.
- La promoción del surf terapéutico como una actividad complementaria terapéutica, que puede ser especifica e inclusiva y promotora del ocio para el desarrollo integral y la salud de todas las personas participantes.
Al mismo tiempo, se considera como una actividad promotora del empleo, el cuidado medioambiental, de la cultura y de la formación de estudiantes y voluntarios. Por ultimo como nuevo recurso en torno al sector del surf, en su nueva dimensión terapéutica, mejorando la oferta de los servicios, el turismo activo y la capacitación profesional de sus promotores.
·2008-2019: hacia un modelo de gestión mediante departamentos para asegurar la continuidad de los servicios de surf terapéutico
Todas las energías de la nueva asociación se fueron focalizando en desarrollar estrategias sostenibles y funcionales que apoyasen la gestión asociativa, mediante la puesta en valor de su dirección técnica, el renovado departamento de formación, el necesario departamento laboral de especialistas y un nuevo modelo de gerencia inspirada en estrategias de tipo empresarial, que nos definieran como un promotor cualificado y como un centro de referencia en la producción del producto surf terapéutico de calidad.
Como consecuencia de este proceso, se estimó la necesidad de contratar a personal cada vez más especializado que complementase a la dirección de SoloSurf encarnada en la figura de Jeús Borrego y que reforzasen las más de treinta sesiones diarias.
Surge así el departamento técnico de sesiones de surf terapéutico, y ahí aparecen en escena miembros como Estefanía Bustos

(once años en la asociación) ocupando el cargo de directora técnica de sesiones, psicóloga bajo la dirección directa de Borrego, siendo la única psicóloga especialista en surf terapéutico que cuenta con formación específica en seguridad laboral para desarrollar su profesión; como también lo es Laura Heredia (ocho años en la asociación), ostentando el cargo de técnico de grupo especialista educadora, con responsabilidad de coordinadora de logística en las sesiones de surf terapéutico. Sin duda, dos figuras clave en el nuevo organigrama de la Asociación SoloSurf.De este modo se disponían de nuevos recursos y estrategias de gestión que definirían durante el periodo 2008-2019 a una cada vez más amplia oferta de servicios de surf terapéutico durante todo el año, para responder a un volumen de demanda de más de cien clientes mediante actividades específicamente diseñadas donde combinar terapias acuáticas, natación y surf con procesos psicoeducativos muy específicos, aplicados por equipos profesionales que dirigiesen a más de ochenta estudiantes y voluntarios.
SoloSurf, sus métodos y resultados, fueron referentes en ámbitos científicos como la propia Universidad Cádiz con las Jornadas anuales sobre el Surf Terapéutico organizadas por SoloSurf y en las que participaron los principales exponentes del surf terapéutico nacional (ONG KIND SURF, Disfrutar el Mar entre otros); la participación como ponentes en La Sociedad Andaluza de Medicina del Deporte y en el Centro Andaluz de Medicina Deportiva, centrando el surf terapéutico como programa acuático terapéutico de máximo rigor.
La divulgación, pues, de la surf-terapia generaba sinergias importantes desde el punto de vista científico con la involucración en múltiples eventos divulgativos, además de ser referencia en diferentes estudios científicos que exponían a SoloSurf como un valor en este sector.
Al mismo tiempo también, se generaban importantes procesos de acompañamiento al desarrollo de otros proyectos, destacando el proyecto Adapta Surf-Chile con la Universidad Pontificia Católica de Valparaíso (2011), una iniciativa que ayudó a que se generasen proyectos de surf-terapia en países de Centro y Suramérica, experiencias que fueron a su vez generadoras de institutos de surf terapéutico; o las jornadas de asesoramiento compartidas con la ONG Kind Surf en 2014, segundo proyecto en antigüedad de España, todo un referente en el sector del surf terapéutico y relevantes del Instituto Internacional de Surf Terapéutico (ISTO)

La exigencia interna en el seno de la asociación también llegó, como no podía ser menos en su proceso de desarrollo, a implementar nuevos departamentos, como el de formación de Equipos de Apoyo Auxiliar con las diferentes líneas de formación que se fueron multiplicando (empleador en Master, formación práctica de empresa, formación de grados universitarios, los cursos de formación con la Universidad de Cádiz, los cursos de voluntariado con el Ayuntamiento de Cádiz…).
También supuso una renovación gradual de nuestros procesos de acompañamiento para atender a nuestra clientela, que implementaba servicios de asesoramiento técnico y de atención administrativa personalizados.
Por ultimo durante este periodo se establecía una cada vez más intrincada e incisiva coordinación con las administraciones públicas, como por ejemplo con el Instituto Municipal del Deporte de Cádiz o con la Delegación Municipal de Playas del Ayuntamiento gaditano.
En este sentido, cabe mencionar el apoyo que desde un primer momento recibió la asociación desde el Ayuntamiento de Cádiz, en primer lugar, de quien fuera alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez, y con posterioridad de sus sucesores, tanto José María González ‘Kichi’, como del actual regidor Bruno García.
·Y llegó el Covid
Corría el año 2019. SoloSurf había culminado un largo proceso de configuración de equipos, departamentos, sistemas de formación, un manual de buenas prácticas y, fundamentalmente, una importante reglamentación en el área formativa en riesgos laborales. Los programas se desarrollaban con absoluta normalidad e incluso ya estaba a pleno rendimiento un nuevo programa dirigido a los alumnos de las aulas específicas de los institutos de Educación Secundaria, como es el Activa Acuática. Y todo ello, con unos niveles de estrés casi inapreciables, uno de los aspectos importantes que estaban generando especial interés entre los clientes.
En ello influyó de manera decisiva los trabajos realizados con la empresa de prevención de riesgos laborales QuirónPrevención con su técnico, Elisa Isabel Prieto, a la cabeza.

Y con ella, SoloSurf realizó trabajos orientados a un manual de riesgos laborales específico para el surf terapéutico a partir de una metodología que resultaba ser muy funcional desde el punto de vista laboral y de la organización de los protocolos de actuación en las sesiones de trabajo y que posibilitaba manejar la información de todo lo que se necesitaba para poder llevar a cabo sesiones de surf-terapia seguras; todo ello, con recursos de psicología y pedagogía aplicada y técnicas deportivas y de surf, natación y terapias acuáticas puestas al servicio de la asociación, lo que permitió que en el momento crítico de pandemia que el mundo vivió en aquella época, SoloSurf pudiera afrontar la Covid con suficientes garantías, como así ocurrió, pues en ese contexto socio-sanitario tan complicado la asociación pudo seguir trabajando.
De este modo, se pudo dar respuesta a los colaboradores (Universidad, Instituto Municipal del Deporte…), en el sentido de que si había acciones que se quedaban bloqueadas se pudo trabajar sobre esas acciones, facilitándose que, por ejemplo, alumnos de máster terminaran su formación dándole opciones de reinventar el plan de trabajo previsto de prácticas sin dejar de estar muy responsabilizados con la situación de ese momento, priorizando en la salud y en la seguridad pero sin dejar a un lado el aspecto económico, no desde un primer momento pero sí en cuanto que las circunstancias lo permitieron toda vez que la asociación era plenamente consciente de la necesidad de reactivarla lo antes posible dado el compromiso y la responsabilidad de SoloSurf de seguir ofreciendo unos servicios de calidad desde la profesionalidad que los clientes venían exigiendo.
En esos momentos, desde la dirección de SoloSurf se incidió con las autoridades competentes en despertar la conciencia con respecto a las necesidades de los clientes con autismo y poniendo todos los argumentos sobre la mesa de que se podía trabajar con esos niños tanto en piscina como en playa, rediseñando los planes de riesgos laborales, perfeccionando las acciones de prevención de Covid tan particulares, y teniendo en cuenta además que la población infantil estaba considerada como un vector de transmisión pero al mismo tiempo que las terapias sobre el autismo se fundamentan en la búsqueda de la unión social.
Una correcta corrección de la metodología y de los planes laborales para conseguir esos dos efectos, aproximación social como necesidad de trabajo y evitación de contagio, posibilitaron que la labor de SoloSurf fuera valorada por las autoridades sanitarias de la Junta de Andalucía que permitió poner un pie dentro de las instalaciones deportivas en un momento en que la mayor parte de las actividad económica estaba restringida a causa de la pandemia.
SoloSurf pudo contar con los salvoconductos ex profeso, con toda la jurisprudencia que se precisaba, con toda la legalidad del momento, y como consecuencia las de Cádiz fueron las únicas piscinas en España que estaban en funcionamiento para los programas de terapia acuática dirigidos a personas con autismo y otras diversidad funcionales cognitivas. Ello se tradujo en un reconocimiento público por parte de la Administración autonómica, que referenció a SoloSurf como una empresa de primera línea en prevención de riesgos laborales, prevención de factores psicosociales y cultura preventiva de toda Andalucía.
·El gran reto: el proyecto europeo ‘SurFedAUT’
Tales logros y tales reconocimientos tuvieron nuevas repercusiones con posterioridad. Y así, una entidad muy vinculada al desarrollo de proyectos internacionales como la Asociación Mi Hijo y Yo de Las Palmas de Gran Canaria, dedicada específicamente a la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo, tuvo ocasión de conocer de primera mano el trabajo de SoloSurf, mediante una ponencia que Jesús Borrego impartió en Las Palmas de Gran Canaria sobre los beneficios del surf terapéutico. Desde ese momento ambas organizaciones establecieron un marco de cooperación que se inició cursando una visita de sus máximos responsables a la capital gaditana, para crear un espacio de conciencia y alineación sobre el sentido del método, la identificación directa de los beneficios, así como la creación de sinergias mediante la buena práctica compartida.

El interés que SoloSurf despertó en la asociación canaria propició un ánimo de colaboración entre ambas entidades; sin embargo, en este ánimo se fraguó algo más: los representantes canarios consideraron la metodología aplicada por SoloSurf en sus programas y, sobre todo, el manual de buenas prácticas y de prevención de riesgos laborales, y fruto de las conversiones que ambas partes fueron manteniendo surgió el SurFedAUT Project, probablemente el proyecto más ambicioso y de mayor calibre en que SoloSurf se ha visto involucrado hasta el momento y en toda su historia, y donde se posiciona como punta del iceberg toda vez que el proyecto consiste ni más ni menos que en cerrar un manual laboral de buenas prácticas y de seguridad en materia de prevención de riesgos laborales para su aplicación en toda Europa con base en el reglamento de la entidad gaditana.
Para ello desde el pasado año 2024 y durante 2025, entidades vinculadas a la surf-terapia de cinco países (España, Francia, Portugal, Italia y Países Bajos), trabajan en aras de conseguir este objetivo con la financiación de la Unión Europea a través del programa Erasmus Plus. Todo un reto por delante donde la Asociación SoloSurf desempeña un papel preeminente como entidad que debe validar dicho documento mediante los pilotajes que se realizan en las diferentes sedes europeas de los países participantes.
Para ello, en mayo de 2024, Cádiz se convirtió en sede del primer encuentro de las siete entidades, con la celebración de un evento que contó con la involucración tanto de la Universidad de Cádiz como del Ayuntamiento gaditano en la figura de su alcalde, Bruno García, que al igual que sus antecesores en el cargo al frente de la corporación gaditana, remarcó el apoyo institucional que desde un principio SoloSurf ha venido recibiendo para el desarrollo de una actividad como la suya y que ha recibido todas las consideraciones desde todos los ámbitos sociales. Todo un reto, como se ha dicho; aunque es sólo uno más de los retos que la Asociación SoloSurf, mirando al futuro, tiene por delante.

